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domingo, 16 de enero de 2011

03. PLANTEAMIENTO DE MI PROYECTO.


03. PLANTEAMIENTO DE MI PROYECTO.

Bien, creía necesario exponer lo anterior sobre el fenómeno de cantautores, como introducción del proyecto que quiero proponer, a pesar de que éste no está, ni mucho menos en sus últimas pinceladas, y más bien está abierto al azar del futuro y del propio proyecto.
              A grandes rasgo, la idea muy somera sería la de ofrecer (yo) un concierto en la facultad de Bellas Artes de Espinardo, apelando a la relación antes explicada entre la canción de autor y las universidades. Mi intención es la de reconciliar al público estudiantil con el espíritu de los años 70. De esa forma, y aunque la gran parte de mi repertorio es romántico, dramático,… haría una selección principalmente reivindicativa, quizá usando canciones como Carnaval, que habla de la división del poder del Gobierno eternamente entre dos únicos partidos, también sobre la iglesia y sobre el fin del mundo; Coltán, que expone tres hipotéticas historias de tres niños en distintas partes del mundo: uno que trabaja en las minas de coltán, otro un niño soldado, y un niño que es violado por integrantes del seno de la Iglesia. Mi antifaz, sobre el paro, la violencia machista, la opulencia, el fraude fiscal,… Revolución, canción de amor cotidiano, que deja reminiscencias referenciales a la revolución cubana, al Che Guevara; o Centenario, dedicada a Josefina Manresa y Miguel Hernández, criticando y alabando las distintas actitudes llevadas durante el año hernandiano del centenario. O incluso América Latina, homenaje a la canción popular latinoamericana, en la línea de Víctor Jara, Quilapayún, Atahualpa, o los Parra, y que habla de esta tierra, sus héroes y tiranos. Además de canciones de amor y de día a día. Es una idea vaga de qué temas, entre otros, podrían barajarse en el concierto.            

No obstante, como he dicho, esta propuesta, es una idea que sólo el discurrir de la misma puede encauzar. Podrían, por ejemplo, sumarse participantes para que no fuera sencillamente un concierto acústico mío; podría intentar invitar a otros cantautores o cantautoras de la zona, o incluso, lo que me parecería más enriquecedor, abrir un plazo de inscripción en la universidad, para que otros cantautores de la facultad en mi misma situación puedan tener la oportunidad de tocar, y además, esto conectaría con uno de los motivos de este proyecto, que es el de hacer cosas nuevas en una facultad que muchos consideramos que está demasiado muerta para ser una facultad de Bellas Artes.
Lo que en un principio pretendía ser un concierto de un joven e inexperto cantautor podría convertirse sin esperarlo en un festival cultural entre cantautores y poetas. Sí, poetas, porque, como bien hemos remarcado antes, la poesía y la canción de autor son prácticamente indisolubles, tanto que no vería descabellado intercalar concierto y recital poético entre quienes quisieran apuntarse.
                Si bien esto responde, en un principio a la entrega a final de curso de un proyecto, realizable o no, la realización de este concierto sería próxima a la fecha de entrega de dicho proyecto, quizá Mayo o Junio.

04. VIABLIDAD DEL PROYECTO.


04. VIABLIDAD DEL PROYECTO.
Hay muchas formas de afrontar este proyecto, y en la fase en la que se encuentra, todavía no me he decantado por ninguna. Por ejemplo, podría ofrecerse en el salón de actos de la facultad de Bellas Artes, o incluso en cualquier aula, impregnando el evento de un aire de comuna y hermandad; podría ofrecerse el pasillo central,… todo dependería de dónde fuer más propicio y dónde se nos permitiera realizarlo. Se necesitaría un equipo, bien juego de voces, amplificadores, al menos una guitarra acústica, y uno o dos micrófonos con sus respectivos soportes. Claro está, dependería del número máximo de gente que tocaría al mismo tiempo. En cualquier caso, se intentaría consultar de qué equipo puede disponer la universidad para tomar parte de él en la medida de lo posible; como segunda opción habría que hablar entre quienes fuéramos a tocar para poner equipo entre tod@s. Evidentemente, lo ideal, por encima de todo, sería que la universidad subvencionara el alquiler de un equipo de sonido y su técnico.
                Pero igual que pasaba en el contexto represivo de nuestros antecesores en blanco y negro, lo importante es estar ahí, hacer algo nuevo en la facultad, dar vida y cultura. Siendo así, yo he pensado incluso en la posibilidad de tocar con una acústica sin amplificador y usar como equipo de sonido el micrófono que algunos profesores (como Rafael Richart) utilizan, junto con su pequeño amplificador. Quizá así sea suficiente en caso de tener que recurrir a las condiciones más paupérrimas.

No obstante, soy consciente de que el público estudiantil de hoy en día, o al menos el público que yo conozco de la facultad en que se realizaría, no es público de cantautores, pero aún así auguro buena respuesta, ya que no es algo habitual, y creo que es un uso de las instalaciones que la mayoría del alumnado agradeceríamos y que, quizá, sirviera de precedente para próximas aperturas del espacio académico de nuestra facultad para el apoyo de sus alumnos, y sus eventos.
                ¿Cuándo habría de celebrarse? ¿A un horario no lectivo? ¿Por la tarde, por la mañana? ¿A horas en que se impartan clases? Eso es otro de los puntos que he de investigar en adelante, pues está ligado al resto de incógnitas: permisos, la gente que participará, etc...

Por supuesto, la publicidad del evento no estaría limitada al recinto de la propia facultad, pues debería poder asistir gente más allá de los límites universitarios, pero, para empezar, sería bueno enviar invitaciones oficiales y extraoficiales a todas las facultades de Espinardo y Murcia, para hermanar a todas las carreras por un fin común y también, y no estaría mal, dirigir la mirada de otras facultades hacia la de BB. AA. Para recordar que Bellas Artes no somos ni mucho menos una carrera olvidada, inexistente y callada.